La historia reciente de la Obra Social de Entre Ríos puede resumirse en tres etapas: intervención, estatización y normalización. No fueron decisiones aisladas ni meros cambios administrativos sino que constituyeron una respuesta del Estado provincial frente a una institución que debía recuperar orden, previsibilidad y capacidad para garantizar prestaciones a aproximadamente 300.000 entrerrianos.
La intervención del ex IOSPER, en diciembre de 2024, permitió conocer con mayor precisión la situación real de la Obra Social. Las auditorías expusieron deudas y compromisos acumulados, circuitos administrativos poco transparentes, gastos sin control y un déficit operativo que amenazaba la continuidad del sistema. La prioridad, desde el primer día, fue evitar el colapso sin trasladar el costo del desorden a los afiliados. Se ordenaron pagos, se revisaron contratos, se fortalecieron las auditorías y se establecieron criterios para que cada recurso volviera a cumplir su finalidad esencial: financiar salud.
Sobre ese diagnóstico el Gobernador Frigerio tomó como decisión estructural la estatización del IOSPER y la creación de OSER. Luego de un debate responsable, se logró sancionar la Ley Provincial N.º 11.202, que creó la Obra Social de Entre Ríos como entidad pública, mediante la cual la Provincia asumió directamente la responsabilidad de sostener la mayor obra social, asegurando la continuidad del personal, el patrimonio, las prestaciones y la atención en las sedes de toda la provincia.
En esta nueva etapa, también se modificó, fundamentalmente, la forma de conducir la institución. El anterior esquema de siete autoridades elegidas por distintos estamentos fue reemplazado por un Directorio de cuatro integrantes: presidente, vicepresidente (designados por el poder Ejecutivo) y dos vocales (representantes de los gremios mayoritarios). Esta reducción permitió ahorrar más de 1.244 millones de pesos en salarios de directivos durante 2025 y de esta manera se logró conformar una estructura de decisiones más dinámica y la austeridad dejó de ser una consigna para transformarse en un criterio de gestión.
La normalización comenzó a expresarse en resultados concretos. Durante 2025, OSER brindó 290.869 prestaciones más que en 2024. Aumentaron las consultas médicas, las internaciones, las prácticas y los recetarios cubiertos. Los convenios con prestadores pasaron de 83 a 152, ampliando la red de atención y devolviendo previsibilidad a médicos, sanatorios, laboratorios y farmacias. Al mismo tiempo, se regularizaron 1.100 cirugías demoradas por falta de prótesis, una deuda prestacional que representaba, detrás de cada expediente, a una persona esperando una respuesta.
Gastar mejor, cuidar más
Pero ordenar no significó recortar. Los gastos administrativos se redujeron en términos reales, mientras que la participación del gasto destinado a prestaciones pasó del 77 % al 88 %. También se renegociaron compromisos heredados, se redujo el déficit y se mejoró la administración del gasto farmacéutico: se cubrieron más medicamentos utilizando los recursos con mayor eficiencia. Cada avance respondió a una misma idea: gastar mejor para cuidar más.
La transformación también alcanzó la relación cotidiana con los afiliados. La plataforma MI.OSER, la receta electrónica, la digitalización de órdenes y autorizaciones y la puesta en marcha del Centro Único de Derivaciones y Autorizaciones permitieron simplificar trámites y reducir traslados innecesarios. En paralelo, se refaccionaron sedes, se abrieron nuevos espacios de atención y se capacitó al personal que recibe y acompaña diariamente a los afiliados en toda la provincia.
La normalización no supone que todos los problemas estén resueltos. La salud atraviesa una etapa difícil en nuestro país, con costos crecientes, mayor demanda y tensiones permanentes entre las necesidades y los recursos disponibles. Pero OSER cuenta hoy con un rumbo definido.

“Sostener el carácter solidario de la cobertura, transparentar la administración, fortalecer la red prestacional y construir una institución más ágil, eficiente y cercana”, sostiene su presidente, el Dr. Mariano Gallegos.
OSER es el resultado de décadas de trabajo en la salud entrerriana, pero expresa ahora una clara vocación de futuro. La intervención permitió conocer la realidad; la estatización aseguró la responsabilidad pública, y la normalización comenzó a transformar ese diagnóstico en prestaciones, previsibilidad y derechos.
Ese es el desafío que continúa: ordenar para cuidar, simplificar para acercar y administrar con responsabilidad para garantizar la salud de todo Entre Ríos.


