Es un conjunto de enfermedades que se caracterizan por el desarrollo descontrolado de células anormales que pueden dividirse, crecer y dispersarse en cualquier parte del organismo. Por eso, es de vital importancia conocer los signos y síntomas de alerta ya que los controles a tiempo salvan vidas.
Además, desde el Instituto de Previsión Social, junto a un gran equipo de prestigiosos médicos especialistas en diferentes temáticas, recorren diferentes organismos con el fin de llevar conocimientos, aumentar el apoyo prestado a la sensibilización y cuidados.
Los hábitos de vida saludable disminuyen el riesgo de padecer esta afección:
-Evitar el tabaco y promover los espacios 100% libres de humo.
-Reducir el consumo de grasas de origen animal (fiambres, embutidos, manteca, leche entera) y de ácidos grasos trans (productos de pastelería, snacks y golosinas).
-Aumentar el consumo de frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y frutos secos.

