Con el eje puesto en la salud integral, la prevención y la socialización, la jornada reunió a participantes de los talleres que la obra social desarrolla en distintos centros de jubilados de la Región La Matanza.
IOMA realizó este miércoles el Segundo encuentro regional de personas mayores “La Salud en la Vejez”, en la delegación San Justo, cabecera de la Región La Matanza. La jornada reunió a 65 personas que participan de los talleres que la obra social desarrolla en distintos centros de jubilados de la zona, junto a autoridades de IOMA, representantes de las instituciones y equipos que llevan adelante las propuestas.

La actividad tuvo como objetivo generar un espacio de encuentro, escucha e intercambio y promover una mirada integral sobre la salud durante la vejez. En ese marco, se dispusieron distintas postas vinculadas con IOMA Digital, alimentación saludable, cuidados, estimulación neurocognitiva y memoria, además de un espacio del Instituto de Previsión Social (IPS) para realizar consultas y resolver dudas sobre trámites.
Uno de los momentos centrales de la jornada fue el intercambio con las personas mayores que participan de los talleres. Sus testimonios pusieron en evidencia que estos espacios no sólo ofrecen herramientas vinculadas con la memoria, la lectura, la escritura, el arte o las nuevas tecnologías, sino que también constituyen lugares de encuentro y pertenencia.
Angélica Acosta, presidenta del Centro de Jubilados Los Girasoles Matanceros, contó que participó de los talleres de arte, IOMA Digital y memoria. “Estoy muy agradecida con IOMA por todo esto”, expresó, y destacó especialmente la cercanía de los espacios, ya que para muchas personas mayores trasladarse hasta otros puntos puede resultar una dificultad.
Alicia Luna trabajó durante 37 años en IOMA La Matanza. “Fundé la Región”, explicó, porque “éramos una delegación que dependía de Morón. Después de que me retiré empecé a colaborar con el centro de jubilados, ayudándole con mi experiencia a quien pudiera necesitar un trámite. Y me hizo muy bien”, reconoció, sin pasar por alto que “los talleres hacen un muy buen trabajo y cada vez somos más”.
Edith Varela participó en distintos talleres y resaltó la importancia de que “se les dé el espacio a nuestros adultos mayores, porque sentimos la protección y sobre todo la dedicación que los talleristas ponen en su trabajo, porque nos hacen sentir nuevamente importantes”. Pidió que “se siga adelante con este trabajo”.
Graciela González, que participa desde el año pasado, asiste a los talleres de computación y memoria. “Vengo todos los miércoles. Yo estoy bien, pero me gusta socializar. Todos estamos muy conformes. Estos cursos me parecen excelentes”, contó.
Lucía Díaz, de Udocba. “Participo de los talleres desde que comenzaron, hace dos años”, recordó, haciendo hincapié en la importancia de estos espacios de encuentro para “los docentes jubilados. Es que ahí participamos de acuerdo a las necesidades de cada uno, charlamos, compartimos juegos y socializamos. Por eso lo recomiendo mucho y celebro que haya venido tanta gente hoy”. Lucía participó, entre otros, del taller de Literatura y “mi cuento ganó en un concurso local y provincial”, relató. Está jubilada desde hace 15 años y se declaró “muy conforme con la cobertura y asistencia de IOMA”.
Por su parte, Susana Redruello, del Centro de Jubilados Vivir sin Permiso de Isidro Casanova, resaltó la importancia de la propuesta para quienes concurren. “Los talleres son muy importantes para todos nosotros”, señaló, y agregó que quienes participan se sienten “más activos y menos dispersos”.
Durante la jornada también hubo momentos especialmente emotivos. Una de las representantes de los centros de jubilados entregó flores y se leyeron cartas de agradecimiento dirigidas a quienes llevan adelante los talleres.

“UNA MIRADA INTEGRAL”
La directora de la Región La Matanza, Cecilia Ruiz Durán, destacó que se trata del segundo encuentro que se realiza en la región y señaló que la cantidad de participantes creció respecto del año anterior.
“Hoy estamos en el segundo encuentro de personas mayores de IOMA en La Matanza y vamos a trabajar con stands para lograr una mirada integral de la salud en la vejez”, explicó.
Ruiz Durán remarcó además que los talleres funcionan durante todo el año y que constituyen espacios de acompañamiento,
prevención y socialización. “En este contexto, más que nunca es importante que nuestra obra social esté acompañando a las personas mayores”, sostuvo. Y agregó: “El año pasado hicimos encuestas y el resultado de ese estudio dio que muchas de las personas que acuden a talleres disminuyen la cantidad de medicación que consumen, socializan, encuentran pares y un lugar donde estar contenidos. Además estimulan su memoria. La política de acompañamiento de las personas mayores que está llevando adelante IOMA es de vital importancia para esta población, porque talleres como estos ayudan a las personas mayores a salir de la soledad no deseada y de la angustia”.
De la jornada participaron representantes de los centros de jubilados Vivir sin Permiso, Girasoles y Alegría de Vivir, del Centro de Jubilados del Sindicato de Trabajadores Municipales de La Matanza y de UDOCBA, instituciones en las que se desarrollan los talleres.

ESCUCHAR Y PREVENIR
La directora de Promoción, Atención y Prevención de la Salud de IOMA, Nicole Guibert, destacó la importancia de sostener un contacto directo con las personas afiliadas y de generar políticas de prevención que permitan anticiparse a las necesidades de salud.
“Siempre es importante estar caminando y estar cerca de ustedes”, señaló. En ese sentido, explicó que los talleres forman parte de una mirada que busca ampliar el vínculo entre la obra social y sus afiliadas y afiliados.
“Queremos que estén acompañados. Hay una mirada distinta y queremos que nos acompañen”, afirmó Guibert, quien destacó que la propuesta de talleres ya se desarrolla en distintos puntos de la Provincia.
La funcionaria también señaló que aproximadamente el 30% de las personas afiliadas a IOMA son adultas mayores y destacó la necesidad de generar políticas específicas para esta población.
“Para nosotros este espacio es fundamental porque promovemos una mejor calidad de vida, un estilo de vida saludable para personas mayores, libre de estereotipos y prejuicios, donde la edad no es un impedimento para hacer actividades, mejorar el estado de salud y prevenir enfermedades. Algunas, claro, están asociadas a la vejez, pero la obra social está presente cuando el afiliado lo necesita y también en el momento anterior, que es éste, donde comparten y aprenden cosas nuevas”, destacó.
Guibert hizo referencia además a los resultados de las evaluaciones realizadas sobre los talleres. Según explicó, las encuestas implementadas entre quienes participan de estas actividades mostraron una valoración positiva de la propuesta, con una mayor participación, una mejor percepción del estado general de salud y beneficios asociados a la socialización y al bienestar.
“Esto no deja de lado la gestión de los trámites, pero buscamos cambiar el paradigma y la comunicación, que no sea solamente a través de los prestadores sino también mediante el contacto directo”, sostuvo.

UNA OBRA SOCIAL QUE ACOMPAÑA
El director del IPS, Milton Belondi, participó también del encuentro y puso el foco en la importancia de acercar los organismos y servicios a las personas mayores.
“Para nosotros cada trámite no es una cosa más, nos queda adentro y cuando se resuelve es una alegría. Lo que está atrás no es un número ni un expediente”, expresó.
En la misma línea, destacó la importancia de las políticas de prevención y celebró la realización de encuentros que permiten fortalecer el vínculo con las afiliadas y afiliados.
Desde el programa IOMA a tu lado, su coordinadora, Luján, también destacó la participación y el crecimiento de los talleres. “Estamos contentos de que estén acá. Es importante que se hagan los talleres, para tener una mejor calidad de vida. Ojalá crezcamos más”, expresó.
ESPACIOS DE PREVENCIÓN Y ENCUENTRO
Los talleres destinados a personas mayores de 60 años constituyen una herramienta de promoción y prevención de la salud. Además de las actividades específicas, favorecen la creación de vínculos, la participación comunitaria y el intercambio entre pares.
En este sentido, las propuestas incluyen caminatas saludables, lectura y escritura, memoria y estimulación cognitiva, entre otras actividades. Las caminatas contribuyen a fortalecer la resistencia y la circulación y, al realizarse en grupo, favorecen la socialización. Los espacios de lectura y escritura estimulan la comprensión, el pensamiento reflexivo, el lenguaje y la comunicación. Por su parte, los talleres de memoria y estimulación cognitiva trabajan sobre la atención, el razonamiento y la agilidad mental.
La propuesta parte de una concepción de salud que contempla no sólo la atención de enfermedades, sino también el bienestar emocional, cognitivo, físico y social.

En La Matanza, actualmente funcionan talleres en cinco instituciones:
- Centro de Jubilados Vivir sin Permiso, Mi Esperanza 3068, Isidro Casanova. Lunes, 10 hs.
- Centro de Jubilados Municipales de La Matanza, Almafuerte 3160, San Justo. Miércoles, 10 hs.
- UDOCBA, Illia 2343, San Justo. Jueves, 10 hs.
- Girasoles, Entre Ríos 3348, San Justo. Martes, 10 hs.
- Centro de Jubilados Alegría de Vivir, avenida Luro 5359, Laferrere. Viernes, 10 hs.
La Región La Matanza cuenta con alrededor de 100 mil personas afiliadas a IOMA y comprende San Justo, Ramos Mejía, Marcos Paz, Laferrere, González Catán, Virrey del Pino y General Las Heras. Actualmente, unas 80 personas participan de los talleres en la región.
DERECHOS E HISTORIA
Como parte de la jornada, trabajadoras y trabajadores de IOMA a tu lado realizaron una manualidad inspirada en el Decálogo de la Ancianidad, anunciado por Eva Perón el 28 de agosto de 1948. La propuesta recupera diez derechos fundamentales vinculados con la asistencia, la vivienda, la alimentación, el vestido, la salud física y moral, el esparcimiento, el trabajo, la tranquilidad y el respeto.
La iniciativa permitió incorporar a la jornada una dimensión histórica sobre el reconocimiento de los derechos de las personas mayores y reforzar el concepto de una vejez acompañada, activa y con participación social.
El encuentro cerró con una idea que atravesó los distintos testimonios: los talleres son mucho más que actividades recreativas o de aprendizaje. Son espacios donde las personas mayores pueden encontrarse con otras, construir vínculos, sentirse escuchadas y contar con herramientas para cuidar su salud y sostener su autonomía.
Para IOMA, estas experiencias forman parte de una política de promoción y prevención que busca fortalecer el acompañamiento a las personas mayores en todo el territorio bonaerense.

