CSS Santa Cruz fortalece el acceso a la atención especializada sin salir de la provincia

En una provincia atravesada por grandes distancias, escasa densidad poblacional y dificultades históricas para cubrir determinadas especialidades médicas, la Caja de Servicios Sociales (CSS) de Santa Cruz desarrolló una estrategia que busca resolver uno de los principales desafíos sanitarios del interior argentino: garantizar el acceso a profesionales especializados sin obligar a los pacientes a trasladarse cientos o miles de kilómetros.

A través de sus Consultorios Externos, la obra social provincial consolidó una red de especialistas itinerantes que atienden periódicamente en distintas localidades santacruceñas con el objetivo de acercar prestaciones de alta complejidad, reducir derivaciones fuera de la provincia y fortalecer la capacidad resolutiva local.

La iniciativa comenzó como una respuesta a la falta de determinadas especialidades en la cartilla provincial, pero con el tiempo se transformó en una política estructural. Actualmente, la CSS trabaja con más de 60 profesionales itinerantes provenientes principalmente de Buenos Aires y Córdoba, que realizan visitas periódicas a Río Gallegos, Caleta Olivia y otras localidades de la provincia. La estrategia ya logró una reducción aproximada del 20% en las derivaciones evitables

«Me parece importante destacar que los Consultorios Externos son una política que incorpora la obra social para brindar un refuerzo a nuestro sistema de salud pública. No es una obligación de nuestro organismo, pero entendemos que fortaleciendo prestaciones que no hay en nuestros hospitales, podemos fortalecer la red sanitaria y eso es mejor para todos», señaló el presidente de la CSS, Sergio Pérez Soruco.

Del traslado del paciente al traslado del especialista

El esquema invierte una lógica tradicional de los sistemas sanitarios. En lugar de derivar sistemáticamente a los afiliados hacia centros urbanos de mayor complejidad, son los especialistas quienes se trasladan hacia los territorios donde existe la demanda.

La estrategia resulta especialmente relevante en Santa Cruz, donde muchas localidades se encuentran separadas por cientos de kilómetros y donde una consulta especializada suele implicar costos económicos, organizativos y emocionales para los pacientes y sus familias.

De esta manera, los consultorios externos permiten brindar atención en especialidades que no se encuentran disponibles de manera permanente en la provincia, con seguimiento clínico y continuidad asistencial. Entre las áreas cubiertas figuran endocrinología, oncología, hematología, neurología, neumonología infantil, psiquiatría, dermatología, reumatología, gastroenterología y cardiología infantil, entre otras.

Cobertura territorial y articulación regional

Uno de los aspectos más destacados del modelo es su alcance territorial. Desde los consultorios ubicados en Caleta Olivia se coordinan prestaciones para afiliados de distintas localidades de la Zona Norte, entre ellas Pico Truncado, Las Heras, Puerto Deseado, Perito Moreno, Jaramillo y Lago Posadas. La asignación de turnos se articula con las delegaciones locales para facilitar el acceso de los pacientes.

La experiencia también comenzó a extenderse hacia otras ciudades. En Las Heras, por ejemplo, la CSS incorporó atención de especialistas itinerantes a partir de un relevamiento de necesidades sanitarias de la región, aprovechando la ubicación estratégica de la localidad para dar cobertura a poblaciones cercanas.

Menos derivaciones, más capacidad local

Desde la perspectiva de gestión, uno de los principales resultados esperados es la reducción de derivaciones fuera de la provincia. Este tipo de traslados suelen representar una de las prestaciones de mayor costo para las obras sociales provinciales, ya que involucran pasajes, alojamiento, acompañantes y gastos asociados.

La CSS sostiene que el modelo permitió disminuir la necesidad de enviar pacientes a otros centros del país y fortalecer simultáneamente la atención local mediante la presencia periódica de especialistas de referencia. Instituciones como el Sanatorio Finocchietto y el Sanatorio Güemes participan acercando profesionales a la provincia.

Además del impacto económico, la estrategia busca reducir el desarraigo y las dificultades que enfrentan las personas cuando deben continuar tratamientos lejos de su lugar de residencia, especialmente en patologías crónicas o complejas.

La experiencia también enfrenta tensiones propias de este tipo de modelos; la demanda de especialistas continúa siendo elevada y la disponibilidad de turnos es limitada debido a que muchos profesionales viajan una vez por mes o en períodos específicos. Por ese motivo, la obra social implementó sistemas de priorización, listas de espera y requisitos de derivación médica para ordenar el acceso.

Lejos de resolver por sí sola el déficit estructural de especialistas en regiones alejadas de los grandes centros urbanos, la iniciativa aparece como una herramienta de gestión para ampliar la cobertura y mejorar la accesibilidad en contextos geográficos complejos.

«El impacto es positivo; durante el año 2025 consolidamos y ampliamos la política de médicos itinerantes y la articulación con consultorios externos”, agregó Pérez Soruco a la vez que apuntó que “el fortalecimiento de este programa estratégico nos permitió lograr una reducción aproximada del 20% en las derivaciones evitables”. 

“A través de esta herramienta logramos que numerosas consultas y tratamientos de mediana y alta complejidad médica se resuelvan directamente dentro del territorio provincial”, añadió el presidente de la OSP y sintetizó: “Esto representa un avance en dos ejes centrales de nuestra gestión: por un lado, reducimos drásticamente los costos financieros asociados a derivaciones, traslados y estadías. Por el otro, y fundamentalmente, mejoramos la accesibilidad territorial y evitamos el desarraigo de los pacientes y sus familias, garantizando calidad de atención sin necesidad de salir de la provincia».

La experiencia santacruceña aporta elementos de interés para otras obras sociales provinciales que enfrentan problemas similares de distribución desigual de recursos humanos en salud y muestra cómo la organización territorial de los servicios puede convertirse en una herramienta eficaz para mejorar el acceso.