Home Perspectiva Las provincias tenemos que ejercer nuestra soberanía en materia de salud

Por Martín Baccaro, presidente del COSSPRA y del IPS Salta

 

Es la clave para debatir sobre el rumbo del sistema sanitario. Llegó el momento de discutir la creación de Super Intendencias Provinciales de Salud y terminar con la fragmentación del sistema sanitario. Tiene que ser potestad de los estados provinciales regular que quienes tienen el dinero para invertir en salud lo hagan.

Ahora bien, el tipo de servicio que brindan tiene que estar alineado con un concepto establecido por el Estado y debemos ser capaces de fiscalizarlo. Esta es la única manera de lograr que no haya ciudadanos de primera y otros de segunda.

La fragmentación del sistema en sub-sistema público, de la seguridad social (a su vez este subsector hiper fragmentado)  y privado, es la madre de toda inequidad. Ya que los ciudadanos asegurados bajo cualquiera de estas modalidades habitan en un mismo territorio, pero reciben desigualdad en el trato, acceso, cobertura, etc.

Quienes tienen una obra social sindical o una prepaga de salud pueden reclamar ante la Super Intendencia de Servicios de Salud. ¿Y qué ocurre con quienes están cubiertos a través de una obra social provincial, de PAMI o del Estado? Son ciudadanos que no tienen dónde ejercer su derecho y esto es inadmisible.

Necesitamos crear una estructura que fiscalice los procesos y controle el cumplimiento de la norma. Recordemos que el poder de control nunca fue cedido por las provincias, aunque desde la reforma de la Constitución, con la adhesión a los pactos internacionales, el Estado nacional es responsable, pero también los son los provinciales.

Entonces, ¿quién debería ocuparse del ciudadano que no accede? Ambos estados, ya que el nacional y el provincial tienen potestades concurrentes; es un asunto que les concierne a ambos.

El Ministerio de Salud Nacional, devenido en Secretaría, debe ejercer ella función de rectoría. El estado nacional debería dejar de ocuparse del primer y segundo nivel, y hacerlo con el alto costo y con las nuevas tecnologías. Las provincias debemos regular y fiscalizar las prestaciones en nuestros territorios, más allá de quién sea el financiador. Nos tenemos que animar a pensar que las cosas pueden ser de otra manera, que el año que viene puede ser diferente.

El derecho a la salud es la clave para empezar a debatir un sistema sanitario en serio. Es imperioso cumplir con el derecho a la salud de la sociedad y debatir de manera seria acerca del financiamiento.

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